Gestión del almacén interno
Un 90% más de satisfacción del cliente desde el almacén que hay detrás de la tienda: cada estantería con su dirección, cada entrega ubicada nada más llegar y la sala de ventas repuesta antes de quedarse vacía.
- Recepción
- Preparación y embalaje
- Transferencias
- Recuentos
- Informes
Ubicaciones
Cada estantería tiene su dirección
Mapea la sala una vez —zonas, estanterías, baldas y huecos— y Planograma sabe dónde va cada producto. Tu equipo localiza el stock leyendo la ubicación en la pantalla, en lugar de preguntar al compañero que lleva más años aquí: eso es lo que permite que un almacén interno sobreviva a un cambio de turno.
- Zonas
- Estanterías
- Baldas
- Huecos
Recepción
Ubica la mercancía sin bajarla del carro
Escanea cada artículo según llega y Planograma te dice a qué ubicación llevarlo, entre las que de verdad tienes libres. Nada se queda en el pasillo para más tarde y nada desaparece detrás de un palé durante un mes.


Sala de ventas
Repón la sala de ventas antes de que se quede vacía
Fija un mínimo y una cantidad de reposición por producto y por ubicación. Cuando la sala de ventas baja del mínimo, el almacén recibe una lista de picking: el hueco se cubre desde la trastienda en lugar de descubrirlo un cliente.
Cuenta con la tienda abierta
Inventaría una zona, una estantería o un solo producto sin cerrar el almacén ni bloquear el centro. Los recuentos se registran contra las ubicaciones, así que una diferencia te señala una balda concreta y no el edificio entero.
Sin hardware adicional
Un teléfono o un terminal móvil, y nada más
La app de Android funciona en el teléfono que tu equipo ya lleva encima y en los terminales móviles robustos que reparte un almacén —las mismas pantallas en ambos casos—, así que compras el hardware que de verdad necesita la sala y no el que te impone el software. Recepción, ubicación, reposición, recuentos y transferencias funcionan desde ahí.
- Recepción
- Ubicación
- Reposición
- Recuentos
- Transferencias


En el pasillo
Cada documento se crea donde se trabaja.
Tres pantallas cubren casi todo un turno: el menú del que arranca todo, la que crea documentos y la que responde qué y dónde. Nada se apunta primero en papel para teclearlo después.


Documentos, inventario, etiquetas SSCC y albaranes de entrega, todo desde un mismo menú.


Recepciones, devoluciones, salidas, consumos, transferencias y ubicación — todo se registra en el momento.


Escanea un código y obtén el producto, la ubicación o el palé al que pertenece.
También en este módulo
Alimenta la línea sin papeleo
Cuando el almacén interno no sirve a una tienda sino a producción, los materiales se entregan contra la orden que los necesita. El consumo se descuenta del stock a medida que ocurre, así que al final del turno el almacén y el sistema siguen coincidiendo.
Un almacén por centro, una vista para todos
Cada ubicación guarda su propio stock y toda la red se ve desde un mismo sitio. Cuando a un centro le falta y a otro le sobra, la transferencia se lanza, se sigue y se recibe sin una llamada de teléfono ni una hoja de cálculo.
Según el tipo de tu negocio, puedes añadir o integrar cualquier otra funcionalidad de Planograma:
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